Confirmar sospechas
     Cuando existen claras señales de alarma, es importante que tu hijo sea evaluado por un profesional experto, de cara a confirmar las primeras sospechas. Si tu hijo tiene dificultades en el desarrollo comunicativo o del lenguaje, es importante acudir al otorrino para descartar que  tenga alguna dificultad de audición.
     Si existen claras señales de que tu hijo tiene dificultades en su desarrollo, no tienes por qué esperar a recibir un diagnóstico exacto de sus dificultades para comenzar a recibir apoyo de un centro especializado. Puedes iniciar los dos procesos simultáneamente, si bien el profesional que evalúe a tu hijo te puede recomendar cuál es el centro que puede responder mejor a vuestras necesidades.
      El proceso de evaluación es un momento muy importante. Este proceso debe ayudarte a entender las necesidades de tú hijo, conocer el diagnóstico que explica sus dificultades, saber cómo ayudarle y conocer los recursos con los que cuentas en tu comunidad. Lo mejor es que acudas a un profesional especializado.     
     En el siguiente documento puedes encontrar información para saber qué le puedes pedir al profesional que realice el diagnóstico de tú hijo/a.
     Los expertos internacionales recomiendan que las evaluaciones de niños con sospecha de presentar un trastorno generalizado del desarrollo incluyan:
  • Una entrevista completa con los padres, recogiendo la historia de desarrollo de su hijo, las competencias y limitaciones de tu hijo/a en el momento actual, así como sus necesidades en el momento de la entrevista.
  • La evaluación directa, utilizando pruebas estandarizadas (tests), así como la observación directa, de las competencias de tu hijo.
     La evaluación debe cubrir las siguientes áreas:
  • Evaluación específica de los SÍNTOMAS de AUTISMO 
  • Evaluación de la INTELIGENCIA.
  • Evaluación de cribado del LENGUAJE.
  • Evaluación de la CONDUCTA ADAPTATIVA.
     El proceso de evaluación y diagnóstico debe finalizar con un informe por escrito en el que se describan con claridad los resultados de la evaluación y las necesidades de tu hijo/a. Debe incluir orientaciones para promover su desarrollo y derivaciones a servicios de apoyo especializados